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Desafío VIERNES 18 DE SEPTIEMBRE DE 2015

RAFAEL-LORET-DE-MOLA

Desafío VIERNES 18 DE SEPTIEMBRE DE 2015
*Economistas: Tortura
*Cataluña Republicana
*Revolución Futbolera
Por Rafael Loret de Mola
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Alguna vez conversé con una economista, de esas que creen tener la llave para resolver sobre el escritorio los dramas del mundo entero y sólo los complican más, acerca de si la economía, de verdad, ha resultado un instrumento útil para equilibrar las desigualdades humanas, condición esencial para una vida plena y civilizada, moralmente aceptable además.
Soy contrario al fútil razonamiento acerca de que para acumular riqueza, como la del círculo de oro de los multimillonarios mexicanos, es necesario que exista una clase trabajadora rumiante, esto es con escasos satisfactores y sujetos por el estómago bajo una esclavitud simulada infamante. La única posibilidad de salvar al mundo de la violencia incesante, cada vez más radical e incontestable, es la igualdad; mientras ésta no se dé no habrá tregua posible lo mismo entre guerrilleros –incluso los pacifistas-, que entre grupos beligerantes que se extienden entre la sociedad civil y proclaman revoluciones pacíficas –como la cibernética-, o con armas de por medio en el plano subversivo.
Lo anterior no entra en el limitado, o acaso colapsado cerebro de los mandamases del gobierno actual cuyas intenciones comienzan y terminan en los planos políticos, esto es según soplen los vientos y los grados de irritación colectiva –lo segundo les importa mucho menos-, para extender la manipulación general con fraseología digna del mayor demagogo de todos los tiempos.
La economía ha sido, hasta hoy, un arma para la depauperación de las mayorías y nunca ha sido útil cuando se trata de elevar los niveles de satisfacción general ni las profundas diferencias de clases, la xenofobia creciente en las naciones con mayor poder y las consecuentes migraciones cuya brutalidad ya no ha podido pasar indiferente ni siquiera para el corazón de acero de la lideresa del Cuarto Reich, Ángela Merkel.
Bastaron unas cuantas fotografías –la de los niños ahogados en el mar y cuyos cadáveres llegaron a las playas europeas- para exhibir el horror de la impotencia y el dolor de la humanidad que ya no puede creerse teorías sobre la superioridad de la raza aria o de los herederos mexicanos a quienes les cuesta levantarse de la cama antes de la una de la tarde. Miserables que, en síntesis, fueron educados para ampliar sus fortunas sin detenerse en la miseria de los demás sólo por creerse dueños de un apellido respaldado por una inmensa fortuna mal habida.
Alguna vez, con el estómago revuelto, escuché a uno de esos herederos, un hijo del Coronel García Valseca, fundador de la mayor cadena de periódicos en Latinoamérica luego traspasada a los prestanombres de Echeverría, los Vázquez Raña, para mayor señas, la sentencia brutal mientras trataba de orientar a su hijo mayor:
–Tú no te preocupes; eres un heredero y tendrás dinero siempre que es lo importante. Aprende a invertir y a sacar frutos. Los estudios que no te importen… son para distraer a los pobres que trabajan para nosotros.
Una lección paternal que sólo enciende las conciencias de quienes, dentro de la órbita de la democracia, rechazamos los intentos aristocráticos en un México de enormes simulaciones y en donde el gobierno sirve, a veces con puntualidad asombrosa, a los grandes capitales antes de ocuparse del sueño revolucionario: la justicia social, denigrada por la macroeconomía y los falsos “sabios” capaces de imponer criterios enfermos a cuanto tocan con sus manos. Por ellos somos, sin duda, bastante más pobres desde la explosión del liberalismo mal llamado “social”.
Basta revisar el “top-ten” –uno más de los anglicismos que destierran al idioma castellano-, para enfrentarnos a la dura realidad: los ricos han labrado sus fortunas en los renglones que han sembrado miserables por doquier, esto es trabajadores sometidos a condiciones infrahumanas, como los mineros, o sometidos al vicio devastador del alcoholismo o la adicción por las sustancias supuestamente calmantes, digamos la Coca-Cola, basada en la difamada hoja de la coca que no debe confundirse con la cocaína, refinada, la droga por excelencia en los mercados del “primer mundo”… de sonámbulos. Mineras y firmas cerveceras, se encuentran en el primer nivel del nuevo orden financiero del maíz además de las instituciones de crédito, la mayor parte en manos de extranjeros salvo contadas excepciones como Banco Azteca, el de Ricardo Salinas Pliego acaparador de plata, con las sanguijuelas –o cómplices- del sistema medrando con cuantas migajas se encuentran. La clase política finge demencia cuando se hablan de las componendas en la cúpula –no cópula aunque cabría igualmente el término- del poder y cae en la impía blasfemia de divulgar que no aceptan seguros médicos, vehículos y celulares al tiempo de subirse los sueldos en un treinta por ciento. ¡Farsantes en el más alto peldaño imaginable!
Pues bien, el “presidenciable” luis videgaray caso, quien ya se pavonea como si fuera el “primer magistrado”, asegura que, pese a las tormentas del exterior, nuestra economía repuntará aunque, en los números, decrezca –el término aborrecido por los “sabios” quienes prefieren calificar el drama como “crecimiento negativo”, mucho más elegante-, hasta el linde de la supervivencia. Y eso que, cuando menos, los predecesores de peña, si bien orientados por el Fondo Monetario Internacional, supieron mantenerse a flote con cierto equilibrio financiero basado, sobre todo, en la acumulación de reservas monetarias hasta con lingotes de oro en Fort Knox que nadie ha visto ni puede acercarse a la bóveda siquiera; otro más de los negocios lucrativos y abusivos del Tío Sam.
Si las remesas que envían los mexicanos desde el exterior constituyen la principal fuente de ingresos foráneos para el gobierno mexicano, ¿díganme quiénes tienen la verdadera rectoría económica sobre nuestro país? ¿Un gobierno vendedor, implacable contra los otrora sagrados bienes de la nación o Wall Street y la Casa Blanca que tienen el sartén por el mango para abrir y cerrar fronteras dejando sin trabajo a miles, millones de mexicanos en éxodo interminable? La esclavitud, nada menos, es el santo y seña de la barbarie financiera de nuestra era.
¿Barbarie o terrorismo? Porque después los ricos se sorprenden cuando los extremos se tocan y, por ejemplo, los fundamentalistas del Islam, por ejemplo, atacan con la antigua táctica de la guerra de guerrillas –golpear y esconderé ante la brutal desigualdad de armamentos y soldados entrenados para sentirse superiores al resto de la humanidad-, y dislocan al mundo como ocurrió hace catorce años en Nueva York mientras se simulaba que también el Pentágono, en Washington, había sido atacado. (Nunca lo fue según testimonios y pruebas irrefutables).
No es que México se sacuda con los terremotos financieros del exterior; es que al mantenerse la política de la dependencia –ahorcando a nuestra propia productividad en aras de servir a los mercados del exterior-, damos paso, sin forma de escape, a la libre especulación respecto al dólar de acuerdo a los móviles e intereses de las grandes potencias del norte y de Europa con un euro devaluado pero casi en la misma línea que la divisa estadounidense, hundido el peso sin remedio.
¿Y de ésta podrá la administración peñista sacarnos y redimirnos? Lo dudamos. Y es que las señales de tormentas son evidentes y no tenemos refugios para protegernos salvo la voz y energía de la ciudadanía. No olvidemos: PARO NACIONAL. 14 DE OCTUBRE.
Debate
Dentro de unos días, nueve exactamente, coincidiendo con la efeméride de la Consumación de la Independencia de México –aunque me niego a reconocer que el famoso “Abrazo de Acatempan” haya sido el punto de no inflexión basado en la traición de Iturbide, uno de los grandes antihéroes-, habrá de celebrarse el esperado plebiscito soberanista en Cataluña, la región que primero habrá de separarse de una España rota como los huevos de Casa Lucio.
Los catalanes, además, no quieren pertenecer a ninguna monarquía y en eso los aplaudo aunque discrepe de que puedan ser operativos en una Europa sesgada en donde España, sin la región en cuestión, pondrá las reglas para mantenerlos aislados, fuera del entorno de la Unión o del Cuarto Reich encabezado por Ángela Merkel y en donde ya se abrieron las puertas, detrás de una pila de cadáveres inocentes, a los infelices emigrantes cuya única patria ha sido la guerra.
Nunca me agradó que un equipo de futbol, el Barsa, fuera objeto de la diatriba ensuciando al deporte tanto o más que la mafiosa FIFA. Tampoco el equívoco mayúsculo de prohibir las corridas de toros con el único fin de escupir sobre España y no por el debate sobre la violencia o no del espectáculo; la prueba es muy obvia: mantuvieron costumbres tribales, como el “correr bous” en las que la población entera apedrea, atenacea y humilla, hasta la muerte, a un toro bravo sin escapatoria posible. Esto sí que es un salvajismo cuando los hijos de Barcelona pretenden ser vanguardistas –o lo fueron en los tiempos de Gaudí, Miró o Dalí, éste último gran aficionado a los toros con quien tuve el privilegio de asistir a una corrida en la plaza de Las Ventas, en Madrid en 1972-.
Es muy posible que triunfe el clamor por la “República de Cataluña”, sin monarcas caducos, como los reyes borbones –con sangre mexicana-, Juan Carlos I y Felipe VI. Quizá el mundo de la aristocracia fue la “puntilla” final a la cohesión española; también a su congruencia. Para cortes… los de las reses.
La Anécdota
Para no pocos, la insurrección catalana comenzó con el fútbol y los clásicos entre el Real Madrid –entiendo lo de Real por cuanto a que son los monarcas del deporte, en un eufemismo, y no por su cercanía a la deplorable Corona hispánica- y el Barcelona cuyos gastos no declarados, obviamente con la intervención oficial, pusieron en el filo del abismo al equipo de Messi –un argentino convertido en bandera catalana-.
Lo cierto es que el nacionalismo catalán y el vasco pusieron en entredicho al destemplado y anacrónico reinado de Felipe VI durante la final de Copa hace unos meses. La bulla fue inmensa como el rubor de quien tomó del suelo el cetro que su padre dejó infamado. Una guerra auténticamente acicateada por la furia de los aficionados al balompié. Algo que no puede decirse de las corridas de toros, tan estigmatizadas a últimas fechas.
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E-Mail: loretdemola.rafael@yahoo.com
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ECONOMÍA MENTIROSA E INTOLERANCIA AUTORITARIA SON LOS DOS ELEMENTOS QUE NOS SUJETAN A LA NUEVA ARISTOCRACIA MEXICANA. Y LO MISMO PUEDE DECIRSE DE LA ANTIHISTÓRICA FUSIÓN ENTRE EL PRESIDENCIALISMO DICTAORIAL Y LA PARTIDOCRACIA DESCOCADA. LOS EXTREMOS SE TOCAN.
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