Desafío Viernes 24 DE Julio de 2026*¿Tenemos INE?Por Rafael Loret de Mola- – – – – – – – – – –

Desafío Viernes 24 DE Julio de 2026*¿Tenemos INE?Por Rafael Loret de Mola- – – – – – – – – – –

Uno de los golpes más arteros en contra de nuestra degradada democracia han sido, sin dura, la burda traición de Guadalupe Taddei, presidente del Instituto Nacional Electoral, quien de manera por demás descarada reventó la composición de las Cámaras de Diputados y Senadores avalando una estúpida sobrerrepresentación a favor de los adherentes del partido en el poder, esto es el PT y el Verde acomodaticio -y defensor de los intereses particulares de la familia González Torres que prohijaron al célebre ya Doctor Simi-.
Tal absurdo, que permitió a los partidos minoristas en extremo superar a los de la oposición descarriada, el PAN y el PRI, que obtuvieron un mayor número de sufragios y, pese a ello, quedaron reducidos a un rincón del corral de la ignominia, significó la consolidación de las dictaduras hace poco más de un año y marcó la pauta para garantizar la ignominia de la mal llamada “reforma” judicial empañada por las tómbolas, las imposiciones, los acordeones y la simulación extrema de una participación ciudadana rácala que es considerada “democrática” por los altos representantes de una cuatrotera administración. Es compaginable con una charada vieja.
– – – – – – – – – – – –
Recordemos las marchas para proteger nuestra amenazada democracia, asesinada por AMLO y sepultada por Claudia. ¡Tenemos INE!, gritábamos hace poco menos de tres años porque contra todos los pronósticos y luego del combate ciudadano a favor del árbitro electoral y como punto de no retorno ante la resistencia de la infame 4T, el organismo le había revirado dos veces al mandante pelafustán sacándole de sus casillas: la primera cuando aplicó medidas cautelares contra AMLO exigiendo que no utilizara sus “mañaneras” para denostar, injurias, descalificar y condenar -con infundios además- a los aspirantes opositores en busca de rescatar la Primera Magistratura. Pero, claro, de nada sirvió.
Y la segunda, y más importante, fue el acuerdo para que los pre-pre-candidatos de MORENA dejaran a un lado sus simulaciones extremas y no continuaran con sus mítines adelantados con el subterfugio de que solo son asambleas en pro de la Cuarta Transformación cuando nadie ignora que el propio señor López IV adelantaría que entregaría el bastón de mando del “movimiento” en septiembre de 2023, a favor de su corcholata favorita como abanderada tras una encuesta sin regulación alguna. Ahora, solo resta decir que el tiempo pasado fue mejor.
Hoy, la marioneta de Andrés, Claudia Sheinbaum Pardo, parece detenida o, como se dice coloquialmente, al pie del abismo y, por ende, su cacareada popularidad está cayendo al nivel del piso lleno de baches y nunca parejo. Pese a ello, el ex canciller y hoy secretario de Economía -si es que existe tal en la actualidad empobrecedora-, Marcelo Ebrard Casaubón, quien le sacaba diez puntos de ventaja a la ex jefa de gobierno de la Ciudad de México, acabó sucumbiendo, protestando por las encuestas irregulares y bajando la cabeza sumisamente al grado de aceptar integrar el gabinete de Claudia. Por cierto, en ese entonces emergió otro sondeo ¡con Adán Augusto a la cabeza! y con una supuesta -y falsa- distancia de veinte puntos cuando, pese al dinero por él invertido en sus espectaculares -otra moción en contra del INE-, no levantó sino carcajadas ante sus ambigüedades y desplantes dignos de una carpa de circo… con animales.
Se les desplomó la preparada parodia a los cuatroteros, sin duda, pero no se le escaparon los votos obtenidos al estilo del viejo oeste. Porque, además, si alguien fue quien provocó la erupción del volcán opositor fue él con la intolerancia de un obcecado que reclama el derecho de réplica, pero es incapaz de concederle la misma libertad a una “adversaria” que lo había tratado bastante bien pese al desprecio de otros muchos legisladores de oposición. Luego, hasta un entonces senador de MORENA, Alejandro Rojas Díaz Durán, en un audio viral, se inconformó por la constante intervención del mandante en la campaña electoral a la que él dio vía libre desde hace dos años, en julio de 2022, con la impaciencia de quien, con la fuerza del poder, no está tranquilo por su sucesión y mide que los futuros electorales están, en mayoría, hartos de él.
Agitado, impertinente, grosero, aquel señor del Palacio -espero que el sitio sea exorcizado de una vez por todas para sacar del marasmo a Claudia, defensora de los morenistas exhibidos como narcos-, se colocó en el paredón y asumió el papel de víctima sin el menor pudor: “me quieren silenciar”, dijo casi lastimosamente ante la decisión del INE y entonces se puso hablar de libertad de expresión -que no respetó en absoluto- y de su “derecho de réplica” -función que no tiene porque las atribuciones del presidente están marcadas estrictamente y solo estas puede cumplir; y la réplica no está entre ellas, amables amigos-.
Debe insistirse, nuevamente, en este punto: el hombre de la calle, la ciudadanía en lo individual y lo colectivo, pueden hacer cuanto la libertad les conceda EXCEPTO aquello que les está específicamente prohibido por las leyes; exactamente lo contrario que los funcionarios públicos quienes SOLAMENTE deben ejercer las facultades que ESPECÍFICAMENTE les están señaladas en la Constitución y las leyes que de ella deriven. La réplica es para quienes conformamos la sociedad mexicana y no para los gobernantes que, desde luego, no están en igualdad de circunstancia y, en el caso actual abren y cierran las puertas de la sede ejecutiva con la mayor ligereza concebible lo que es todavía un agravante hacerlo cuando se trataba de una senadora con un amparo judicial en la mano para que pudiera revirarle sus mentiras a los encargados (as), considerando que Claudia ya estaba en la palestra lista a ser corcholata y luego marioneta del bárbaro de Palenque, quien además de insolente y perverso es IGNORANTE.
Por eso, claro, algunos miembros de la oposición le tumbaron el teatrito y los exhibieron sin faltarles al respeto como ellos sí lo hacen con sus “adversarios”, desde empresarios no afines -el caso de Claudio X. González raya en la locura-, hasta periodistas críticos que jamás hemos bajado la guardia ni la bajaremos. Así de sencillo. Y, pese a todo, se salió con la suya.