CRIAR CON RESPETO NO SIGNIFICA CRIAR SIN LÍMITES

CRIAR CON RESPETO NO SIGNIFICA CRIAR SIN LÍMITES

La crianza consciente propone educar sin violencia ni coerción, mediante límites claros, empatía y una presencia adulta capaz de reconocer y regular sus propias emociones.

Toluca, México, 20 de julio de 2026.- Niñas, niños y adolescentes tienen derecho a crecer libres de violencia, con respeto a su dignidad y en entornos que les brinden protección, acompañamiento y límites claros. Para ello, madres, padres y personas cuidadoras deben procurar una presencia responsable y aprender a reconocer y gestionar sus propias emociones, señaló la psicoterapeuta Lizette Bretón García, de la Fundación Grupo Ydanna, durante su participación en DH Podcast, programa de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (CODHEM).

La especialista explicó que la crianza consciente no prescinde de las reglas ni de la orientación adulta. Este modelo propone educar sin violencia ni coerción y recurrir al juego, la comprensión y la empatía para establecer límites respetuosos.

Indicó que las personas adultas actúan como correguladoras de las emociones y conductas de niñas, niños y adolescentes, acompañándoles en el desarrollo de habilidades que todavía están aprendiendo. Por ello, enfatizó que criar con respeto no significa criar sin límites, sino establecer reglas claras sin recurrir a esquemas autoritarios que pueden afectar su expresión y desarrollo integral.

Bretón García advirtió que las prácticas coercitivas pueden limitar el desarrollo de habilidades emocionales. Explicó que algunas reacciones impulsivas en la vida adulta pueden relacionarse con la falta de herramientas para reconocer, expresar y gestionar las emociones de manera adecuada.

Asimismo, recomendó que madres, padres y personas cuidadoras actúen con flexibilidad y recuperen los aspectos positivos de los distintos modelos de crianza. Entre las herramientas que pueden incorporar mencionó la atención plena o mindfulness, práctica que permite concentrarse en el presente, identificar pensamientos, emociones y sensaciones corporales, particularmente durante situaciones de tensión.

Esta práctica, agregó, puede ayudar a disminuir las respuestas automáticas y favorecer comportamientos basados en una mayor comprensión, regulación emocional y presencia de calidad.

La psicoterapeuta reconoció que no existe un manual único para ejercer la maternidad o la paternidad; sin embargo, las personas cuidadoras pueden apoyarse en información especializada para afrontar el estrés, los desafíos y la responsabilidad que implica la crianza.

Destacó que uno de los principales retos consiste en establecer límites acordes con cada etapa del desarrollo. Algunas conductas interpretadas como “berrinches”, explicó, pueden ser expresiones de niñas y niños que todavía no cuentan con las habilidades necesarias para gestionar lo que sienten. De ahí la importancia de que las personas adultas observen sus propias reacciones y sean conscientes del ejemplo que ofrecen.

Finalmente, señaló que el juego es una herramienta fundamental para enseñar habilidades y modelar comportamientos. En ambientes tranquilos y controlados pueden trabajarse aspectos como respetar turnos, escuchar y tolerar la frustración. Durante una crisis, precisó, la prioridad debe ser acompañar y ayudar a regular las emociones; posteriormente será posible orientar la conducta. Reconocer los propios errores y conectar antes de corregir también forma parte de una crianza consciente y respetuosa.

La crianza se aprende y se construye todos los días. La CODHEM invita a madres, padres y personas cuidadoras a escuchar este episodio de DH Podcast en su canal oficial de Spotify, para descubrir nuevas formas de acompañar con empatía, respeto y sin violencia.