¿SARGAZO EN EL OJO DE AGUA? CUANDO EL CHISME LE GANA A LA INFORMACIÓN

¿SARGAZO EN EL OJO DE AGUA? CUANDO EL CHISME LE GANA A LA INFORMACIÓN

Por Raúl González Nova 

Almoloya de Juárez, Edomex.— Hay una diferencia enorme entre informar, opinar y simplemente repetir lo que alguien dice. Y la publicación que pretende hablar de “sargazo” en el Ojo de Agua parece ser un buen ejemplo de lo que ocurre cuando se publica primero y se investiga después.

De entrada, conviene aclarar algo: llamarle “sargazo” a lo que aparece en la alberca del Ojo de Agua es, cuando menos, una afirmación que requiere sustento y explicación técnica. El Ojo de Agua es un manantial natural y su alberca recibe parte del excedente de ese flujo. Estudios sobre el sitio describen precisamente el funcionamiento del manantial y de las albercas, así como la presencia de materia orgánica y otros elementos propios del cuerpo de agua. 

Entonces, antes de lanzar términos llamativos como “sargazo”, lo mínimo sería preguntar a quienes conocen realmente el manantial: especialistas, personal responsable del sitio, autoridades ambientales o personas con conocimiento de su funcionamiento.

Porque una fotografía no hace un diagnóstico

La imagen puede mostrar que el agua presenta material flotante o acumulado, pero una fotografía por sí sola no determina qué es ese material.

Y ahí está el detalle que parece haberse pasado por alto: una publicación responsable debería explicar qué se observa, qué lo provoca y si representa algún riesgo, en lugar de ponerle una etiqueta llamativa y después abrir el concurso de “¿a quién le echamos la culpa?”.

El propio Ayuntamiento ha documentado anteriormente trabajos de limpieza y rescate del Ojo de Agua, mientras que información técnica sobre el manantial explica que parte del agua se dirige hacia las albercas recreativas. 

MENOS CHISME, MÁS INVESTIGACIÓN

Criticar el estado de un espacio público es válido. Lo que no es válido es presentar como hecho algo que no ha sido comprobado.

Si hay un problema de mantenimiento, que se documente.

Si existe contaminación, que se determine qué tipo.

Si hay responsabilidad de alguna autoridad o de los encargados del lugar, que se presenten pruebas.

Pero decir “sargazo” porque algo se ve en la superficie y después preguntar quién tiene la culpa, no es periodismo: es especulación con fotografía incluida.

El Ojo de Agua es uno de los sitios históricos y naturales más representativos de Almoloya de Juárez; incluso el propio municipio lo reconoce como un espacio de valor histórico, cultural y turístico. 

Por eso, quienes hablan públicamente del lugar deberían tener mayor cuidado con lo que publican.

Antes de hacerla de chismoso, hay que hacerla de investigador.

Porque en Almoloya ya tenemos suficientes problemas reales como para inventarle otros al agua.

**La información se verifica. El chisme se repite. Y entre una cosa y otra hay una enorme diferencia.**