REÚNE CODHEM A DEFENSORAS MUNICIPALES DE DDHH EN PANEL DE ANÁLISIS PARA INTERCAMBIAR PERSPECTIVAS Y ESTRATEGIAS

REÚNE CODHEM A DEFENSORAS MUNICIPALES DE DDHH EN PANEL DE ANÁLISIS PARA INTERCAMBIAR PERSPECTIVAS Y ESTRATEGIAS

*Las defensoras de derechos humanos de Huixquilucan, Temoaya, Toluca y Valle de Bravo se reunieron en el Instituto de Investigaciones y Formación en Derechos Humanos de la CODHEM para dialogar sobre sus actividades de defensa.

*No obstante las diferencias y los retos de cada localidad, coincidieron en que su labor es una gran responsabilidad, además de una oportunidad para servir y promover los derechos en sus comunidades.

Toluca, Estado de México, 03 de abril de 2025.- En el foro “Experiencias y desafíos de defensoras de derechos humanos”, organizado por la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (CODHEM), mujeres a cargo de las defensorías municipales de Huixquilucan, Temoaya, Toluca y Valle de Bravo reflexionaron sobre los alcances, los riesgos y los obstáculos que enfrentan cada día y su papel en el ámbito local, para hacer efectiva la protección de las prerrogativas y la defensa de la dignidad.

En el desarrollo del panel las defensoras destacaron que proteger los derechos humanos requiere preparación y conocimiento de las municipalidades, además de empatía y acompañamiento para cada uno de los casos. A pesar de los retos, las defensoras coincidieron en que su labor es una gran responsabilidad, pero, también, un privilegio.

Zulayram Janet Arreola, defensora municipal de la capital mexiquense, aseguró que cada día enfrentan desafíos particulares y, por ello, resolverlos de forma consciente desde el papel que desempeñan en su ámbito local, facilita hacer efectiva la protección de las prerrogativas y de la dignidad en sus regiones que, por las características del municipio de Toluca, en su caso, conllevan tener una visión enfocada en los contextos cultural, social y geográfico, ya que no tiene la misma problemática una persona de las comunidades de la zona norte rural, que una de la zona urbana, en el centro del municipio.

Por su parte, la defensora de Valle de Bravo, Brisa Marina García, señaló que la responsabilidad que conlleva atender a posibles víctimas, ya sea de violencia de género en un hospital o de discriminación en el ámbito escolar, entre otros, es un camino que inicia con el conocimiento del caso o al recibir la queja y no se puede dejar de dar seguimiento a las personas o a la investigación. “Debemos estar ahí desde el comienzo y hasta que hay una resolución, es decir, debemos acompañar a las personas hasta el final” cuando se denuncian probables violaciones de derechos humanos.

Asimismo, María Elena Anzures Rivera, defensora de Temoaya, explicó que las particularidades de la región otomí, por ejemplo, así como de otras donde habitan

pueblos originarios, exigen que la defensa de los derechos de las personas indígenas se haga con perspectiva de interculturalidad, conociendo, en lo posible, el idioma y respetando los usos y costumbres, así como la cosmovisión de cada pueblo; de otro modo, dijo, sería complicado entender la naturaleza y motivación de las quejas desde esa mirada.

La defensora municipal de Huixquilucan, Jazmín Rincón Muciño, expresó que el desempeño de una persona defensora local, aunque se trata del ejercicio de un cargo público con funciones especificadas por la ley, muchas veces además de promover, difundir y realizar estudios de derechos humanos, tienen que ir más allá, porque en ocasiones son como psicólogas al estar atentas a la escucha de las personas que se acercan a la Defensoría y orientarlas; además, se encargan de capacitar, en ocasiones son mediadoras o deben interceder por las personas ante otras autoridades y, por ello, aseguró, las tareas de una persona defensora municipal son complejas y diversas.