Cinco priistas y tres exalcaldes: la foto de la unidad… ¿o el inicio de otra disputa política?

Cinco priistas y tres exalcaldes: la foto de la unidad… ¿o el inicio de otra disputa política?

Por Raúl González Nova

En política las fotografías suelen decir mucho… pero también pueden esconder bastante.

La reciente reunión de #óscar SánchezGarcía #VicenteEstradaIniesta #EnriqueFuentes #JorgeÁlvarezColín y #EdgarTinoco todos identificados con el priismo de Almoloya de Juárez, generó comentarios y lecturas dentro del ambiente político local. Cinco figuras con historia dentro del PRI sentadas en la misma mesa, tres de ellas con pasado como presidentes municipales, en un momento en que el escenario político del municipio comienza a moverse rumbo a las próximas elecciones.

A primera vista, la imagen podría interpretarse como un intento por reagrupar fuerzas, reconstruir estructura y volver a colocar al PRI en la pelea electoral dentro de un municipio donde la competencia política se ha vuelto cada vez más compleja.

No es menor el dato: se trata de actores políticos que conocen el poder, la operación territorial y la lógica electoral del municipio. Durante años formaron parte de la estructura que permitió al priismo gobernar #AlmoloyaDeJuarez y construir una base política que hoy muchos consideran debilitada.

Sin embargo, en política no todo lo que parece unidad necesariamente lo es.

Porque si bien el encuentro manda una señal de acercamiento, también abre inevitablemente la pregunta que siempre acompaña este tipo de reuniones:

¿se trata de un verdadero proyecto de reconstrucción política o simplemente del inicio de una nueva disputa interna por las candidaturas?

La historia política del municipio demuestra que las coincidencias duran mientras no se tocan los intereses personales. Y cuando llega el momento de definir quién será el candidato a la presidencia municipal, quién buscará una diputación o quién encabezará un proyecto electoral, la cordialidad suele desaparecer tan rápido como apareció.

No sería la primera vez que ocurre.

En más de una ocasión, los proyectos que nacieron bajo el discurso de la unidad terminaron convertidos en fracturas internas, grupos enfrentados y operaciones políticas en sentido contrario.

Por eso la fotografía de cinco priistas reunidos puede interpretarse de dos maneras:

como el inicio de una reconstrucción política seria… o como la antesala de una nueva batalla interna por el poder.

Porque al final, la verdadera prueba no está en la mesa, el café ni la fotografía.

La verdadera prueba llegará cuando se tenga que responder la pregunta que nadie menciona todavía:

¿Quién será el candidato?

Y junto con esa pregunta aparece otra, igual de incómoda pero inevitable:

¿Quién de los cinco que hoy aparecen sonrientes en la fotografía será el primero en correr cuando las decisiones no le favorezcan?

Porque en política local eso también tiene historia:

cuando no hay candidatura, la unidad suele durar lo que dura el café de la reunión.

Ese día se sabrá si la reunión fue un intento real de unidad… o simplemente un momento de tregua entre quienes, tarde o temprano, volverán a competir entre sí.

Porque en política la unidad no se declara… se demuestra cuando llegan las decisiones.