Por Raúl González Nova
En #SanFranciscoTlalcilalcalpan, la ampliación a cuatro carriles del Bulevar Colibrí ni siquiera ha sido inaugurada… y ya está siendo modificada por los propios ciudadanos. No por gusto, sino por necesidad.
Cuando la gente tiene que romper, quitar o rehacer lo que el gobierno dejó mal, no es participación ciudadana: es evidencia de incompetencia.
Sin banquetas, con guarniciones mal colocadas y sin un orden claro, la obra exhibe desde ahora lo que será su destino: otro proyecto mal ejecutado que terminará costando más corregir que hacerlo bien desde el inicio.
El sello es inconfundible. La administración de #AdolfoSolísGómez vuelve a apostar por el espectáculo antes que por la calidad. Obras a medias, decisiones sin planeación y una total desconexión con la realidad de la gente.
Aquí no hay desarrollo urbano, hay simulación. No hay resultados, hay propaganda.
Y mientras el discurso oficial presume avances, en la calle la realidad se rompe… literalmente.
Porque en Almoloya de Juárez, las obras no se entregan: se abandonan.

