ÁNGULO CERO

Por: Sabina Marco Pimentel

La explosión en la México-Toluca y la fragilidad institucional, por otro lado, apenas unas horas después del siniestro en el centro capitalino, el impacto explosivo entre unidades pesadas en la autopista México-Toluca, a la altura de Plazas Outlet Lerma, paralizó la arteria vial más crucial de la región. El dantesco choque y posterior incendio de tres tráileres puso en evidencia la permanente vulnerabilidad de la infraestructura carretera y la falta de protocolos de contención ante movilizaciones sociales y concentración de transporte pesado.

​Cuando las principales vías de comunicación que conectan al Estado de México con la capital del país se convierten en estacionamientos de alto riesgo sin abanderamiento ni señalización preventiva oportuna, la tragedia se vuelve una crónica anunciada.

Toluca y su zona metropolitana no pueden seguir operando bajo la lógica de la reacción improvisada y el apaga-fuegos.

La ciudadanía merece vialidades seguras y centros urbanos donde la actividad comercial o el tránsito pesado le representen una amenaza latente; hoy la ciudad amaneció bajo la sombra del humo y el caos vial, dejando en claro que sin inversión, prevención y respeto al cuerpo de bomberos, la suerte no siempre estará del mismo lado.