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A 524 AÑOS DEL MAYOR GENOCIDIO EN AMERICA CONTINUA LA RESISTENCIA INDIGENA, AFRODESCENDIENTE Y POPULAR

A 524 AÑOS DEL MAYOR GENOCIDIO EN AMERICA CONTINUA LA RESISTENCIA INDIGENA, AFRODESCENDIENTE Y POPULAR

Hoy 12 de octubre de 2016, la humanidad recuerda uno de los hechos históricos que cambió el rumbo de los procesos de desarrollo de las Pueblos Indígenas y Afrodescendientes de las américas, desde entonces nada volvió a ser igual para estos sectores de la población del que en adelante fue llamado nuevo continente.

El 12 de octubre de 1492, ocurrió lo que los estudiosos afrodescendientes llamaron el encontronazo de tres mundos: África, Europa y América. Tal acontecimiento represento para los indígenas y africanos la más larga concreción de negación de la dignidad y condición humana, siendo tales pueblos reducidos a mano de obra esclavizada, con la cual se reconstruyó Europa y los principales lugares que hoy en día gozan de una categoría de ciudades históricas que irradian esplendor y desconocen en la mayoría de los casos la contribución de los pueblos indígenas, africanos y afrodescendientes en todo el proceso de constitución de las mismas.

Las generaciones posteriores conocieron este día como el Día de la Raza y atribuyeron a Cristóbal Colon el “descubrimiento de América” y, si bien es cierto que dicho acontecimiento quedo registrado como un hito en la historia mundial, no es menos cierto que esta fecha también le recuerda a los Pueblos Indígenas y Afrodescendientes el capítulo más sangriento, abusivo y degradante de los derechos humanos de estos pueblos. Millones de personas fueron sometidas, comunidades enteras de indígenas fueron diezmadas, muchos hasta la extinción, millones de mujeres y niñas violadas, cientos de prácticas ancestrales y culturales enterradas para siempre y millones de descendientes de aquellos que sobrevivieron, condenados a vivir en condiciones que degradan al ser humano, que le niegan su dignidad y lapidan su desarrollo antes de ser concebido bajo su propia cosmovisión.

524 años se dice fácil, hoy se conmemora el arribo de europeos a tierra americana, Cristóbal Colon patrocinado por la corona española cumplió su cometido y desde entonces; pero no para siempre se han venido ejecutando practicas insanas, prejuiciosas e irrespetuosas en contra de los Pueblos Indígenas y Afrodescendientes. La opulencia europea se levantó como consecuencia del trabajo realizado por algunos indígenas sobrevivientes al genocidio y sobre los hombros y por las manos y el conocimiento de técnicas y procedimientos ancestrales de los africanos traídos al nuevo continente.

El saqueo permanente de las riquezas de estos pueblos fue una constante durante los subsiguientes tres siglos de dominación. Los europeos financiaron su renacimiento con el oro, plata y otras riquezas provenientes de La Pacha Mama americana, cuyas tierras fueron aradas por manos africanas y afrodescendientes con cuya sangre se fertilizaron estos suelos.

Para los africanos y afrodescendientes, significó “la tragedia más gigantesca de la historia humana por su magnitud y por su duración”, conocida como la trata de negros transatlántica.

El comercio de esclavos diezmó la economía africana, regiones enteras fueron arrasadas y muchos de sus habitantes secuestrados y deportados a América en función del enriquecimiento de Europa.

Hoy como ayer las y los afrodescendientes luchamos contra las injusticias recetadas por organismos internacionales de occidente que aprendieron muy bien la receta ambiciosa de sus ancestros: RIQUEZA Y OPULENCIA A COSTA DEL SACRIFICIO DE MILLONES DE PERSONAS.

En las Américas, la mayor parte de inmigrantes, desplazados, desarraigados y desterrados, que viven por debajo de la línea de la pobreza son los Indígenas y los Afrodescendientes. Situación similar persiste en Honduras, tierra de Lempira, Morazán, Visitación Padilla y Walumugu.

A 524 años los pueblos y comunidades Indígenas y Afrohondureñas continúan debatiéndose en deplorables condiciones de pobreza, sin que hasta hoy haya sido posible mejorar su estado de bienestar. La discriminación racial y la exclusión sistemática, así como la marginalidad producto de la ausencia histórica de políticas públicas eficientes, escaso presupuestos destinado a impulsar el desarrollo integral sostenible y con identidad de estos pueblos, y la falta de reconocimiento a los aportes económicos, sociales, culturales, históricos y contemporáneos, la ausencia de una imagen de orgullo colectivo en la Psiquis nacional, no permiten al conglomerado hondureño diseñar un modelo de desarrollo incluyente, respetuoso de los Derechos Humanos, donde la máxima de que la persona es el fin último de la sociedad y el Estado se cumpla.

La ausencia del reconocimiento a la integralidad de los valores y la identidad siguen siendo una problemática para el Estado de Honduras que aún no realiza las reformas necesarias para declarar a Honduras oficialmente un país multicultural, multilingüe, multiétnico.

Al mismo tiempo, la falta de reconocimiento y respeto verdadero no ha permitido que los Partidos políticos, como instrumento clave para alcanzar el poder, abran sus puertas de manera transparente a la participación de miembros hombres y mujeres de estos pueblos para compartir en condiciones de igualdad frente a otros congéneres no indígenas ni afrodescendientes, pero si a valerse de los votos que este importante segmento poblacional genera para agrandar la cuota política de los partidos legalmente constituidos.

En lo que respecta a la justicia, estos pueblos continúan demandando del Estado la aplicación irrestricta del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo OIT, como principal asidero jurídico que reconoce los derechos y las grandes demandas históricas reclamadas por estos pueblos en todo el mundo.

Con el entendido que “No hay paz, si la justicia vale más”, entonces no habrá justicia nunca para los pueblos Indígenas y Afrohondureños, partiendo de la premisa que los más pobres entre los pobres son estos pueblos alrededor del mundo. Por ello es menester del Estado destinar recursos humanos, técnicos y económicos financieros para acompañar los esfuerzos e iniciativas de dichos pueblos cuyas prácticas tradicionales de resolución de conflictos, mediante la aplicación del derecho consuetudinario, debería ser un modelo a seguir como parte de una estrategia nacional de no violencia.

Se requiere justicia social en el campo y aplicación de la justicia a las y los delincuentes de todos los niveles que han saqueado el erario público, vedando las posibilidades de las mayorías a un mejor futuro. La justicia es también un derecho que debe resguardarse, garantizarse y aplicarse de cara a los grandes retos y desafíos del país y el proceso de inclusión social y participativa en los asuntos de la vida pública nacional.

Las deudas con los pueblos indígenas y Afrohondureños siguen acrecentándose en la medida que el Gobierno no dialogue con estos pueblos y lleguen a consensos mediante procesos de Consulta Libre, previa e informada que, de la mano de especialistas y asesores de estos, se resguarden plenamente los derechos de estos pueblos a decidir si desean o no la ejecución de proyectos, planes o programas que los afecten de una u otra manera.

No habrá justicia para estos pueblos, si se les continúa negando sus demandas históricas sobre sus tierras y territorios ancestrales, no habrá justicia para estos pueblos si el Gobierno no garantiza sus procesos de desarrollo sostenible, con identidad y equidad.

Seguimos exigiendo al Gobierno de Honduras

El cumplimiento del compromiso de campaña firmado con las comunidades y poblaciones Afrodescendientes e indígenas del país en marco de la III Conferencia de Solidaridad celebrada en la ciudad de Tegucigalpa, M.D.C.,  el 15 de Agosto del 2013.

La titulación, ampliación y saneamiento de las tierras y territorios de los pueblos y comunidades Indígenas y Afrohondureñas, así como garantías de seguridad jurídica sobre las mismas por parte del Estado de Honduras. Las tierras y territorios de nuestros pueblos están siendo acaparadas por los filibusteros del Siglo XXI (políticos y empresarios nacionales y extranjeros), pero también por el crimen organizado, a vista, paciencia y hasta con la complicidad de las autoridades.

Aspiramos a reformas profundas de la Ley Electoral y de las Organizaciones Políticas para hacer posibles elecciones separadas para alcaldes, diputados y Presidente de la República; como también flexibilizar la participación de las candidaturas independientes, las coaliciones y las alianzas políticas. Dichas reformas, así mismo deberían contemplar la participación proporcional y representativa de los pueblos Afrohondureños e Indígenas en los diferentes poderes del Estado y en los propios partidos políticos.

Son necesarias las reformas a la Ley Electoral y de las Organizaciones Políticas para que se respete la alternabilidad en el poder, la alternancia en la participación de las mujeres, la transparencia del proceso de financiación de los procesos electorales y partidos políticos celebren elecciones separadas para Presidente, Alcaldes, Diputados y para que sea posible la representación de los Pueblos Indígenas y Afrohondureños en el Congreso Nacional, con independencia y con un claro mandato de servicio hacia estos Pueblos y Comunidades.

De igual forma los pueblos Indígenas y Afrohondureños demandamos mayor atención a los compromisos internacionales en materia de lucha contra del Racismo, Discriminación Racial Xenofobia y Otras formas Conexas de Intolerancia contenidos en la Declaración y Plan de Acción de la III Conferencia Mundial Contra el Racismo.

Reconocemos que el Gobierno de turno hace importantes esfuerzos para encontrar un punto de equilibrio que haga posible la reconciliación de la familia hondureña; sin embargo, la anhelada reconciliación está determinada por la libertad de expresión, la seguridad personal de todos los ciudadanos y ciudadanas en especial para los que defienden y protegen los derechos humanos y las libertades fundamentales, acceso a empleo digno, efectivo combate a la corrupción, evitar la represión y otras violaciones a los derechos humanos.

Sabemos que la crisis que enfrenta Honduras esta acentuada en lo político, económico y social; en consecuencia, es imperativo tratar de poner fin a más de 500 años de invisibilidad, exclusión, discriminación y empobrecimiento de los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afrohondureñas.

Recibimos con júbilo el DECENIO INTERNACIONAL DE LOS AFRODESCENDIENTES, (2015-2024) declarado por la Asamblea General de la ONU, en su resolución 68/237.

Creemos fielmente en el Dialogo como instrumento de consenso, por lo que continuaremos recomendando al Gobierno, a la Sociedad Civil y todos los sectores que construyamos procesos de ciudadanía empujando procesos de diálogo respetuoso e inclusivo con paridad, equidad y pluralismo.

La confianza de los sectores dependerá de la generación de un clima que evite la confrontación, que abone a la construcción de gobernabilidad y ciudadanía participativa para fortalecer la democracia.

Finalmente, una vez más hacemos un llamado a la comunidad internacional a observar una conducta de respeto a la libre determinación de los pueblos, ya continuar apoyando los procesos de democratización de Honduras.

A seis meses de su partida al panteón de los Mayores recordamos a nuestro compañero de lucha y Líder Celeo Álvarez Casildo cuando señalaba en uno de sus pronunciamientos alusivos a esta fecha: “Al Igual que ayer, este 12 de octubre, declaramos nuestro Luto Permanente en honor a NUESTRAS ANCESTRAS Y ANCESTROS INDIGENAS, AFRICANOS y AFRODESCENDIENTES. Traemos también un mensaje de esperanza para que los sufrimientos y la sangre derramada durante siglos sean la fuente inagotable de esperanza, tolerancia y respeto para la construcción de la paz y la reconciliación nacional.”

JUNTA DIRECTIVA CENTRAL ODECO

 

EN EL DECENIO INTERNACIONAL DE  LOS AFRODESCENDIENTES

BUSCAMOS VOCES QUE ACALLEN EL SILENCIO…

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