* Adolfo Solís Gómez, presidente municipal de Almoloya de Juárez, habría preferido la fiesta y la cabalgata antes que estar presente en la ceremonia cívica de los Niños Héroes.
Por Raúl González Nova
¿PRIORIDADES O SIMPLE AUSENCIA?
ALMOLOYA DE JUÁREZ.— Mientras en distintos puntos del país se recuerda y honra la Gesta Heroica de los Niños Héroes, en #AlmoloyadeJuárez queda una pregunta incómoda sobre la mesa:
¿Qué es más importante para Adolfo Solís Gómez: la historia y los actos cívicos del municipio o una cabalgata acompañada de fiesta, diversión y chupe?
Este día, el presidente municipal no estuvo presente en la ceremonia conmemorativa de los Niños Héroes, situación que inevitablemente genera cuestionamientos sobre las prioridades de quien encabeza el gobierno municipal.
Y es que, para algunos ciudadanos, resulta difícil entender que un alcalde encuentre tiempo para encabezar actividades festivas, mientras su presencia no se hace notar en un acto cívico de relevancia nacional.
¿Será que el “pan y circo” resulta políticamente más rentable que rendir homenaje a quienes forman parte de la historia de México?
La cabalgata podrá ser atractiva, las fiestas podrán convocar multitudes y la diversión podrá generar fotografías para las redes sociales, pero un presidente municipal también tiene obligaciones institucionales y debe entender que gobernar no significa solamente organizar eventos para entretener al pueblo.

Nadie está diciendo que las tradiciones, cabalgatas o celebraciones deban desaparecer. El cuestionamiento es otro: ¿dónde están las prioridades de un gobierno municipal?
Porque mientras unos ciudadanos participan en ceremonias para recordar la historia de México, otros pueden preguntarse si desde el Palacio Municipal se entiende la importancia de preservar la memoria cívica.
Y aquí viene lo más incómodo:
¿Qué mensaje manda un presidente municipal cuando no aparece en una ceremonia de los Niños Héroes, pero sí tiene presencia para una cabalgata donde abunda el alcohol?
Almoloya necesita obras, servicios, seguridad y atención a sus comunidades, pero también necesita autoridades que entiendan que los actos cívicos no son simples eventos protocolarios.
La ciudadanía merece saber qué ocupa el primer lugar en la agenda de su alcalde:
¿La responsabilidad institucional o el espectáculo?
Por ahora, la imagen que queda es contundente:
PAN, CIRCO, CHELAS Y CABALGATA… ¿Y LOS NIÑOS HÉROES?
La pregunta queda en el aire y la respuesta, como siempre, tendrá que darla #AdolfoSolísGómez.
