Por Raúl González Nova
En Tabernillas, Santa Catarina, municipio de #AlmoloyadeJuárez, vecinos denunciaron que recientemente se realizaron trabajos de aplicación de balastro en un camino de la comunidad; sin embargo, aseguran que nunca existió información clara sobre el verdadero alcance de la obra ni sobre el recurso público utilizado.
De acuerdo con testimonios de habitantes, el material únicamente fue colocado en una capa mínima, “como tipo greña”, lo que ha provocado molestia entre la población, ya que consideran exagerado presentar los trabajos como una rehabilitación importante cuando, aseguran, fueron muy pocos los carros de balastro utilizados.
Pero más allá del material aplicado, lo que verdaderamente genera inconformidad es la falta de transparencia. Vecinos señalaron que no hubo información precisa sobre cuánto recurso se destinó, qué dependencia ejecuta la obra, cuál será el tiempo real de duración ni qué tipo de mantenimiento se está realizando.
“Solo tiraron el material y no supimos más”, comentaron habitantes, quienes además temen que con las próximas lluvias el balastro desaparezca rápidamente, dejando nuevamente el camino en malas condiciones.
Y aunque en la zona ya fue colocada una lona oficial donde se anuncia una obra de “mantenimiento de camino” con recursos del FAIS 2025, por un monto de 409 mil 559 pesos con 46 centavos, las dudas no disminuyen; por el contrario, aumentan.
El señalamiento indica que la obra beneficiará a 800 habitantes y que su fecha de término será hasta el 20 de diciembre de 2025. Sin embargo, el documento no especifica claramente qué tipo de intervención se realizará realmente: ¿nivelación?, ¿compactación?, ¿rastreo?, ¿balastre?, ¿rehabilitación parcial o total?
Esa ambigüedad deja abierta la pregunta principal: ¿qué se está haciendo exactamente con más de 400 mil pesos?
La ciudadanía no está acusando irregularidades de manera directa, pero sí exige algo básico en cualquier obra pública: claridad técnica y rendición de cuentas. Porque cuando no se informa cuántos metros serán intervenidos, cuál es el costo por metro, qué empresa ejecuta los trabajos o bajo qué criterios se asignó el recurso, la percepción ciudadana inevitablemente se llena de dudas.
Otro aspecto que llama la atención es que, aunque la fecha oficial de conclusión aparece hasta diciembre de 2025, los trabajos ya son difundidos políticamente como una acción cumplida o en marcha, algo que muchos habitantes consideran más propaganda administrativa que verdadera transparencia.
En distintas comunidades de Almoloya de Juárez se ha vuelto recurrente observar lonas con cifras globales y anuncios llamativos, pero sin información técnica detallada ni evidencia clara de los avances reales de las obras.
Y es ahí donde nace la molestia social: porque una lona no sustituye la transparencia, ni un anuncio reemplaza los resultados.
Los habitantes de #Tabernillas coinciden en algo sencillo pero contundente: la ciudadanía no necesita caminos “medio arreglados” ni obras anunciadas a medias; necesita trabajos duraderos, verificables y con cuentas claras.
Porque cuando el recurso es público, la información también debería ser pública, completa y transparente
