Sheinbaum falla con su propuesta antireelección y nepotismo
La iniciativa para frenar el nepotismo y la reelección fue un duro revés para la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, la misma fue aprobada, pero con la salvedad de que entrará en vigor hasta el año 2030 y no en el 2027 como quería la mandataria. Militantes de su partido y aliados del PVEM disfrutan la medida. En lo electoral gana Morena al conservar a sus aliados; en lo político, es un duro revés para la presidenta.
Si bien es cierto que el Partido Verde presionó para que el nepotismo siguiera como está, por los intereses que tiene principalmente en San Luis Potosí, así como los Monreal en Zacatecas y los Salgado en Guerrero, la medida le ayuda a Claudia Sheinbaum a mantener su alianza con el Verde, pero también le da la libertad de mandar un cuadro de Morena a San Luis, tal es el caso de Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación y pieza clave en el grupo de Andrés Manuel López Obrador.
Hasta el momento Claudia Sheinbaum no ha podido imprimir su sello propio ni en el gobierno ni en el partido guinda, ha tenido que tragar sapos, como se dice en el argot político, porque casi todas sus propuestas se han caído, debido a que los operadores del expresidente Andrés Manuel López Obrador trabajan incansablemente para que así sea.
En el partido guinda, el dueño es el hijo de López Obrador, Andy, por lo cual se ve difícil que la presidenta pueda imponer candidatos a modo durante la elección intermedia. Tampoco tiene el carisma del líder moral para pedir una cargada en favor de alguien en específico; por ello, el poder de Sheinbaum es limitado.
No se ve para cuando logre desenredar el nudo que le dejaron para ejercer el poder a su antojo, con sus ideas y proyectos, la presidenta tendrá que hacer mucho, porque tiene mucho trabajo debido a los problemas que le ha generado la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, mientras su administración y Morena tienen dinámicas muy aceleradas con asuntos a los que no le ha puesto la atención debida.
Con el partido secuestrado, un incondicional de Obrador en el Senado, otro aliado en la Cámara de Diputados y un Poder Judicial con tres aspirantes fuertes que simpatizan más con Obrador que con su proyecto, Claudia Sheinbaum Pardo difícilmente tendrá el poder político que debe tener una presidenta para imponer su agenda, sus ideas y llevar a cabo su trabajo.
No es la primera vez que Sheinbaum tiene un revés, pero sus ideas siguen siendo rechazadas y eso la hace ver mal ante sus gobernados. Las encuestas no marcan la realidad, porque La Mayoría Silenciosa es muy tolerante con sus gobernantes. Ella no es especial, hasta Peña y el Partido Revolucionario Institucional tuvieron ese apoyo de la sociedad antes de que le dieran una lección en las urnas.
La elección intermedia será un parámetro para Claudia Sheinbaum, de la votación que obtenga será su liderazgo. Lo cierto es que los grupos de Morena también avanzan para lograr sus objetivos y se ve muy difícil que, después del 2027, el liderazgo recaiga en una sola persona. Al tiempo…
Las lecturas de la encuesta del Universal
La encuesta prematura del Universal, por cierto muy prematura para los tiempos electorales, dejó varias lecturas que los partidos de oposición no han asumido con la debida cautela, por un lado, hay quienes se sienten la opción viable de La Mayoría Silenciosa y, por el otro, hay quienes no quieren ver su realidad. En primer lugar, la encuesta deja en claro que Morena es una fuerza hegemónica y los demás pasan a ser partidos satélites, Morena tiene el 46 por ciento de las preferencias para el Congreso de la Unión y los otros partidos tienen entre el 10 y 3 por ciento, es decir, pasan a ser parte de la chiquillada.
Si bien es cierto que Movimiento Ciudadano tiene las preferencias como la segunda fuerza, sólo alcanza el 10 por ciento de las preferencias, mientras que el PRI y el PAN, 8 y 7 por ciento, respectivamente. Los aliados de Morena, el Verde y el PT, tienen 5 y 3 por ciento de preferencias. Pero falta ver cuántos partidos obtendrán su registro y si el PRD puede recomponer el camino para regresar en el 2027 con registro nacional.
El PRI puede bajar más su votación porque en muchos estados y regiones varios de sus cuadros abandonaron sus filas y lo seguirán haciendo en los próximos meses. Los pocos que se quedaron, fueron impuestos por el líder Alejandro Moreno, quienes en su mayoría no tienen capacidad electoral. Acción Nacional no ha entendido que es la opción viable para La Mayoría Silenciosa, su postura más que de oposición es de temor para enfrentar a Morena, salir al público con propuestas y enfrentar con inteligencia las iniciativas de Morena que muchas veces rayan en lo ridículo. El Verde es quien más puede crecer debido a la captación de cuadros del PRI. Recordemos que siempre ha sido la sucursal B del priismo, del PT mejor ni hablamos, nadie les ve futuro y depende de lo que Morena les dé para tener registro.