COLUMNAS

Inicia la debacle del Presidente

Todo político sabe que el ejercicio del poder desgasta, es muy difícil mantener el control por seis años y eso se ha reflejado en nuestro país desde que la alternancia llegó en el año 2000; el presidente, Andrés Manuel López Obrador no es la excepción, en estos momentos se encuentra ejerciendo su cuarto año de gobierno y comienza a recibir sus primeros reveses, cosa que no es casual; enfrentarse a un presidente los primeros tres años de gobierno o decirle no, es casi suicida en un país que tiene división de poderes, pero no los ejerce.

Las resoluciones de la Suprema Corte de la Nación, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y el freno en la Cámara de Diputados federal a sus iniciativas, son apenas el comienzo de los enfrentamientos que vienen para López Obrador. No es raro que los ministros conminen a los gobernadores para retirar su propaganda de la revocación de mandato, ni tampoco que el Tribunal le diga no, a su decreto para hacerlo, o la obligación para publicar en sus redes sociales la sentencia en su contra por el AMLO-Fest 2021.

A esto se suma el anticipado rechazo a su reforma energética que no convence a los partidos políticos, para la cual necesita mayoría calificada, misma que perdió en las urnas el año pasado, la cual haga lo que haga no va a poder recuperar, mientras no aprenda a dialogar o negociar entre poderes.

Sus enfrentamientos con la sociedad civil por oponerse al cambio de ruta del Tren Maya, al considerar que daña el medio ambiente, la riqueza cultural y los emblemáticos cenotes, no solo lo tienen al borde de la exasperación sino que lo ha obligado a responder a los artistas y ambientalistas que defienden la selva; tema que va perdiendo en la opinión pública porque La Mayoría Silenciosa quiere el Tren Maya, pero también quiere que se respete la ecología propia de la región, atractivo por el cual, millones de personas viajan a esa región cada año.

Pero no debemos equivocarnos, la debilidad el presidente no hará que pierda la consulta para la Revocación de Mandato, tema polarizado y del cual hablaremos en siguientes días; tampoco se puede esperar que pierdan la presidencia en el 2024, por una simple y sencilla razón, La Mayoría Silenciosa no cuenta con un personaje para capitalizar su descontento, en la oposición la caballada está flaca y difícilmente surgirá alguien como figura en la próxima contienda por la presidencia.

En estos momentos Morena y el presidente, todavía imponen ciertas reglas, como evitar que el responsable del Tren Maya comparezca en el Congreso de la Unión, también es seguro que ganarán la mayoría de los estados en juego para el 2022. Pero el año que viene el presidente prácticamente irá de salida y la competencia será de sobrevivencia para los partidos políticos, sobre todo en el Estado de México. El tiempo dirá, cómo les va.

*PT dividido y sin brújula*

El Partido del Trabajo se encuentra perdido, sin rumbo, no encuentra la brújula para orientar su renacimiento, después de la debacle que sufrió en el año 2021, sus divisiones internas han impedido darle vida a una línea política que durante años estuvo débil;  hoy más que nunca se nota la carencia de un líder; sometidos por el partido Morena, los petistas denotan su falta de autoestima y su verdadero líder (Oscar González Yáñez) no aparece por ningún lado.

En el PT mientras la dirección estatal quiere mostrar oposición y opinión ante temas coyunturales, sus diputados andan cada quien por su lado, aprueban todo lo que pasa en la Legislatura local y no van en la línea con su dirigencia, así lo demuestra el tema de la ley de ISSEMyM y otros temas más. La Mayoría Silenciosa tiene conocimiento que al seno de su dirigencia, varias veces se ha discutido el actuar de los diputados, incluso la posibilidad de perder a uno, pero tener dos comprometidos con el partido, los debates no han llegado a ningún fin. Mientras el tiempo pasa y sus posibilidades de conservar el registro nacional son nulas, recordemos que perdieron el registro en 17 estados.

*Plaza González Arratia, el dilema de Raymundo Martínez*

El presidente municipal de Toluca, Raymundo Martínez Carbajal, se enfrenta a un dilema con el deterioro que sufrió la Plaza González Arratia, pagar la deuda municipal o gastar recursos para derruirla y formar un nuevo proyecto que realce la imagen de la capital mexiquense, los problemas que heredó de las anteriores administraciones le dejan un margen de maniobra muy pequeño, pero mantener cerrado ese espacio lo deja mal parado ante La Mayoría Silenciosa.

Ahora que Diario Evolución realizó el reportaje, muchos ciudadanos se enteraron por qué está cerrada, mismo que pueden ver en: https://www.diarioevolucion.com.mx/en-peligro-de-derrumbe-historica-plaza-gonzalez-arratia-en-toluca/ y también se sabe, que desde la anterior administración había un anteproyecto para derruirla y crear una plaza peatonal, para quedar como el Parque Fundadores; sin embargo, la falta de recursos y la pandemia frenaron los planes.

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